viernes, septiembre 05, 2008

Con las disculpas de Neruda...

Aqui unos poemas que escribí hace algunos meses en mi afán por conquistar corazones, terminando siempre como el conquistado que el conquistador. Pensé en desecharlos porque con la poesia no me llevo bien, sin embargo una vocecilla fastidiosa dentro de mí me convenció a colgarlos. Espero que les guste. Si nos les gusta, no importa, tengo otros.
Te odio
Te odio. te odio porque siempre trataste de imponerte. Te odio porque nunca me dijiste lo que sentias.
Te odio por dejarme ir y seguir viviendo sin mí. Te odio porque el ya no es aire si tu no estas conmigo. Te odio por tener que obligarme a reacer una vida que se acostumbró a tu presencia. Te odio por enseñarme el camino de la felicidad y luego arrebatármela como si no existiera. Te odio porque hiciste que te odie. Te odio sin saber hacerlo;y, te odio porque solo me queda eso de tí.
No quiero conocerte
No quiero conocerte, no por el hecho de no querer saber nada de tí sino por no saber aceptar que eres humana y puedes equivocarte.
No quiero conocerte por el temor de descubrir que piensas diferente, sin embargo, tu personalidad me atrae más a tí. No quiero conocerte, para nunca decirte lo que siento pues si se hiciera realidad dejaria de soñar y dejaria de escribirte a todas horas que eres más que un recuerdo.
No quiero conocerte para no darme con la sorpresa que eres igual a las demás, si me equivoco disculpame.
No quiero conocerte, ni tenerte cerca sintiendo tu calor aunque sea tu calor lo que más deseo. No quiero enamorarme, ni quiero que te enamores solo quiero escribir para tí y dejar que lo demás fluya.
No quiero conocerte!... aunque te conozca y te tenga tan cerca de mí.
Epístola a lia
La primera vez que te ví fue la primera vez que me sentí debil, solo, vulnerable. El ego y la soberbia que llenaban todo mi ser, se vió disipado por la belleza de tus ojos, dejándome aún mas debil que antes. Ya los días se volvieron interminables, si no tenia el dorado de tu cabello entre mis dedos.
Aborresco mis labios que no responden cuando mi corazón le pide a gritos que se confiese tu eterno enamorado. Amo a los tuyos, pues callan sabiamente si los mios no saben de que hablarte.
Odio la soledad, culpable de mis temores, que no me deja pensar, me tiene recluido, no me permite avanzar. Ahora siento no poder respirar si no estás cerca. Ahora tus ojos es lo que necesito para seguir...
Sentí, también, que los caminos que nos separan son los que a su vez nos unen. A veces te miro y me pareces inalcanzable, intocable.
Rayos, parece que no he nacido para querer ni para que me quieran. Eres perfecta, mas yo cual poema de amor imposible me cubro de inseguridades e indecisiones, esperando cono final ese si anhelado que haria dichoso hasta al más duro de los corazones.
Solo ruego al cielo que me de vida para verte feliz, si es que tu rumbo fuera apartado del mio y mi mano no pueda retenerte, conservando esa sonrisa entre esos labios que me enamoraron de tí, y me siguen enamorando.
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