sábado, julio 10, 2010

El regreso del 666


Hace menos de una semana me tome un tiempo -no muy prolongado, vale mencionar- para leer algunos blogs conocidos. Como era de esperarse deposité, humildemente, mi apreciación sobre el texto ahí compartido.

Pluma Roja, tan generosa como es y como ha sido siempre conmigo y con muchos otros, regreso mis felicitaciones por la generosidad que tuvo en contarnos un poco sobre su viaje a Orlando, El ligre y Tribilin, con un breve mail a los pocos minutos de ser publicado mi comentario. Me llamo la atención una afirmación: "Eso si me pregunto.... Y ahora qué hago?... el titulo de tu blog, para quien siempre sacó las papas del fuego y esta vez se le quemaron..."

Asustado y preocupado tanto por las papas como por mi distraida cabeza al no darse cuenta que algo se le estaba quemando respondí, de inmediato y sin perder tiempo en analizar el mensaje filosófico del asunto, a mi siempre querida amiga Pluma Roja. ¿Qué significa eso de las papas y del fuego y por qué justo se quemaron en mis manos y no en la de otro?.

No leí la respuesta hasta dos noches después, donde pude robarme media hora para ver qué hay de nuevo en el ciberespacio. Básicamente intentaba hacerme entrar en razón y dejarme de lamentaciones y estupideces, que ya estoy bien grandecito como para andar quejandome de todo en tercera persona o querer destruir el mundo solo porque tengo un empleo mal remunerado -no es literal, ojo, yo lo entiendo siempre a mi estilo-.

Las palabras de mi dulce amiga bloggera llegaron a lo mas hondo de mis entrañas y revolvieron con fanatismo mundialista el desayuno y almuerzo de los últimos dos días, produciendo, en consecuencia, que este peruanito se deje ya de cojudeces y empiece a escribir como manda la ley.

Okey... es hora del regreso de Satanás y toda su legión de ángeles.

-Al menos, si no llego a diablito podré pellizcar a alguien ahí donde más le duele-

Hasta más vernos.
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