miércoles, marzo 23, 2011

Tenerte


Despierta que el sueño no es eterno y las palabras pierden sentido mientras más piensas en ellas.
Camina al balcón y espera que pronto llegará. Olvida las culpas y lamentos de la última noche. Deja, princesa, que salga aquella lágrima, que conozca el mundo y sepa que la felicidad no es un regalo sino una lucha constante, un combate a diario.
Espera aunque el tiempo se prolongue, aunque la luna no se asome y las estrellas pierdan brillo. Hazlo y de esa manera sabrás que sufriste de todo y padeciste todos los males pero seguiste adelante sin importarte la crueldad y el abandono. Demuestra que sigues viviendo, que tienes alma. Y por más que no quieran verlo, dentro de ti la verdad permanecerá, princesa. Luego, cuando los años se hubieron llevado la impotencia y las lagrimas, comenzara la revancha, teniéndolo, teniéndote, princesa.
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